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¿Friki o trato?

04 May ¿Friki o trato?

Como dicen por ahí “hay gente que nace con estrella y gente que nace estrellada”. En el caso que vamos a tratar a continuación, o nos encontramos ante un estrellado con suerte o ante un producto que trata de hacernos pasar a los demás por estrellados. Tras el éxito de la Tigresa del Oriente, Wendy Sulca o Delfín hasta el fin, llega Israel Lanuza. A la hora de analizar este tipo de casos, hay que tener en cuenta de qué base partimos, es decir, si creemos que todo vale con tal de tener visitas en YouTube o si lo consideramos un insulto hacia los profesionales de la música y del audiovisual.

Tomaremos como ejemplo al artista (artista como sinónimo de “ole sus huevos”) Israel Lanuza. En el vídeo oficial de su tema Si tú quieres bailar, tras una primera (y segunda y tercera) visualización, percibimos una estética incalificable por su falta de criterio, un desafine continuo y una letra que no hay droga que te haga querer pronunciarla. Entonces es cuando nos paramos a pensar ¿creerá Israel que es un crack?, ¿realmente cree que eso le puede gustar a alguien?, ¿qué productor es capaz de suicidarse aventurarse profesionalmente de esa forma?. Pero por otra parte nos planteamos ¿son en realidad los más listos de su barrio y han decidido intentar colárnosla a todos y que nosotros nos dediquemos a darle difusión precisamente gracias a esas características horrendas que destacan en la canción y el videoclip?. Evidentemente, todo tiene cabida en este mundo donde, gracias a las nuevas tecnologías, cualquiera puede tener su minuto de gloria, pero no debemos dejar que este tipo de “cosas curiosas” eclipsen a los verdaderos profesionales que dejan su tiempo, dinero y esfuerzo en cada trabajo que realizan; y cuando decimos eclipsar, nos referimos a tener más difusión. Y no se trata de una cuestión de gustos.

Este post tan sólo pretende conseguir una pequeña reflexión por parte de los usuarios de las redes sociales y de los consumidores habituales de productos objetivamente buenos e incluso extraordinarios, muchos de los cuales caen también en la trampa del tipo de producto que estamos analizando. Para completar esta reflexión, os proponemos algo: haced un pequeño seguimiento del tipo de piezas audiovisuales que se comparten habitualmente en las redes sociales, contad el número de obras de arte y el número de despropósitos culturales que la gente quiere hacer ver a sus contactos. No, no empecéis a eliminar gente de vuestra lista, dadles una segunda oportunidad, decidles que lean este post y recapacitarán… o no.

 

2 Comentarios
  • jen
    jen
    Publicado a las 23:26h, 04 Mayo Responder

    Lanuza gentuza!

  • jen
    jen
    Publicado a las 08:19h, 05 Mayo Responder

    Por cierto, buen primer post! 😉

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